Habla la lésbica chilena que se casó en Ecuador: “Esta unión tiene los mismos efectos que un matrimonio”
Notice: the_author_posts_link was called with an argument that is deprecated since version 2.1 with no alternative available. in /home/rs/public_html/wp-includes/functions.php on line 3468
Erika Montecinos
Hubo un tiempo en que la lista de la revista Rompiendo el Silencio (especie de foro, pero por correo), era uno de los escasos espacios que tenían las lesbianas en el mundo virtual para conocerse y entablar relaciones. Fue ahí, cuando la chilena Gabriela León, estudiante de derecho y la ecuatoriana Rosa Paredes, contadora pública, se conocieron. Su historia sería como cualquier otra, si no fuera porque hace unos días en Ecuador, formalizaron su relación, convirtiéndose así en la primera pareja de lesbianas en hacerlo en dicho país, gracias a una modificación que se realizó a la Constitución ecuatoriana donde se da prioridad a los derechos civiles de las minorias.
La información – dada a conocer en exclusiva por RS -, no tardó en llamar la atención en Chile, donde una ley de unión civil para parejas lésbicas y gays están lejos de ser una realidad.
“Sinceramente, yo no tengo esperanza que aprueben una ley de unión civil en Chile, más aún si gana (Sebastián) Piñera, porque es como si ganara la iglesia Católica, de no mediar la valentía y la voluntad de la mayoría política, el brazo político de la iglesia llamado derecha, no lo va a permitir”, comenta Gabriela desde Quito, Ecuador, donde reside con Rosita y su madre afectada de alzheimer.
Así y todo, el pasado 10 de septiembre, ambas firmaron el documento legal, no sin antes tener problemas con las notarias que se negaban a concederles este derecho. Ahí fue cuando intervino la Fundación Equidad que exigio otorgar este derecho a la pareja que ya había cumplido los dos años de convivencia como exigia la ley.
“Rosita estuvo en Chile a los cinco meses de iniciar nuestra relación, luego yo viajé dos veces a Ecuador y en cada despedida surgía el tema de cómo resolver lo de la distancia y nos dimos cuenta que lo más viable era que yo viniera porque estaba estudiando, pero Rosita ya trabajaba, tenía su casa y una madre con alzheimer a quien cuidar”, dice Gabriela.
Rosita decía que antes era enclosetada, ¿cómo ha tomado esto de salir del closet contigo?
Dice que es un proceso natural que tarde o temprano tenía que asumir, porque ahora se da cuenta de millones de cosas a lo largo de su vida.
¿Nunca pensó venirse a chile?
No, no era alternativa por su mamá, ella tiene alzheimer y es hija única, su madre es como su hija y no podría ir a ninguna parte sin ella
¿Costó mucho para ti Gabriela dejar chile?
Si, bastante, de hecho me cuesta mucho estar lejos, me siento extraña aquí cuando estoy fuera de casa, nada es familiar, extraño mucho a mis amigos.
¿Y qué haces frente a eso?
Lo que hago es tener contacto con mi gente principalmente por el facebook, por teléfono, pero no tengo planes aún de ir a Chile. Es dificil dejar a Rosita sola con su mamá en la etapa del alzheimer en que está, además estoy en la U y no es fácil.
¿Cuáles son los beneficios que tienen con su enlace civil?
Esta unión tiene los mismos efectos que un matrimonio, con excepción de la adopción, o sea podemos heredar, decidir en materia de salud, tener seguro de salud y yo puedo tener la doble nacionalidad y así no tener que sacar mas visa.
¿Le recomendarias a las lesbianas chilenas que se fueran a esos lados a casarse?
Lo que pasa es que si no existe una figura similar en la legislación chilena, una unión hecha en Ecuador no tiene ninguna validez allá, además para que reconozcan tu unión debes haber vivido “dos años de unión estable y monogámica”.
¿Cuál es su consejo entonces para las parejas lesbianas que buscan alguna manera de legalizar sus uniones?
Existen mecanismos para regularizar la materia de los bienes y puedes dejar tus cosas a través de testamento, pero creo que mientras la propia ley no se haga cargo de la realidad social que significa que nosotras y nosotros existimos, que tenemos parejas, formamos familias que necesitan el mismo reconocimiento y protección que las otras, la cosa va a seguir igual.
¿Ya han hecho uso de esta ley, en cuanto a salud por ejemplo?
No, porque Rosita ya tenía un seguro privado que no le puso problemas en darme cobertura a mi. La utilidad que le vamos a dar en el caso de nosotras es para obtener la doble nacionalidad y así no tener que depender de la visa.
Ya es ley, pero en Ecuador
Fundación Ecuatoriana Equidad argumenta que el procedimiento para el reconocimiento de las uniones de hecho ha sido ya establecido en el Art. 220 y siguientes del Código Civil de ese país. En concordancia con el artículo 68 de la Constitución del Ecuador, que reemplaza la frase “entre un hombre y una mujer” por “dos personas’” se hace factible el reconocimiento de este tipo de parejas.
Lee la noticia que dimos a conocer en “Noticias RS”
Comparte Tweet
¡Comenta!